LO QUE OPINAN

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TESTIMONIOS

Opiniones de personas acompañadas

Había realizado varios cursos incluso un Master de emprendimiento, me sirvieron para saber que el trabajo que hacía no era lo mío. Pero seguía sin tener certeza de qué hacer.
Decidí hacer unas sesiones con Eduardo para intentar aclararme y saber a qué me quería dedicar. Ahora tengo claro con lo que realmente disfruto, cuáles son mis habilidades, mis talentos, y como darle una forma profesional. Por fin sé cuál es mi verdadera vocación.

Eduardo durante las sesiones fue filtrando la información que yo le iba dando al responder a sus preguntas, de tal manera que al final, llegamos ha clarificar qué es lo que me gusta y cómo otras personas ganan dinero haciendo eso mismo.

Me he sentido muy acompañado por Eduardo durante todo el proceso, notando que comprendía lo que yo quería trasmitir y ayudándome a definirlo de manera más clara.

Gracias Eduardo.

Un abrazo muy fuerte
– Chema. Edad 45

Aún recuerdo mucho de mi etapa adormecida. Era un chico como otro cualquiera de España, con unas creencias y unas ideas obsoletas. Sin vocación, sin dinero y sin esperanza. Y aunque en reuniones sociales con familia o con amigos nunca mostraba mis inseguridades…no las hacía menos ciertas.
Acabé dando mi brazo a torcer y asumí que nada iba bien en mi vida, así que con ayuda de mi padre conseguí la oportunidad de contactar con una persona muy especial. ‘‘¿Quieres un consejo? Llama a este número.’’ Esas palabras cambiarían mi vida de manera irreversible.

Conocí a Eduardo en una de mis horas más bajas, pero desde el primer momento él se encargó de iluminar un poco mi corazón. En sus ojos podía contemplar el entusiasmo y la pasión de esa persona que sabe un secreto de extrema valía y está dispuesto a contártelo si le das la oportunidad. ‘Hay dos tipos de personas’ me dijo, ‘Los que pertenecen al 97% y los que se encuentran en el 3% restante’. Aquello me impactó, estaba seguro de que el 97% al que se refería eran personas como yo, debilitadas por las pésimas enseñanzas y deprimentes creencias que le interesa a la sociedad inculcarte. Pero aquel otro 3% del que hacía mención me intrigaba. Personas que viven bajo sus propios designios. Gente que elige desarrollarse no sólo profesionalmente sino como seres humanos. Individuos que son capaces de encontrar el modo de vivir una vida plena y con sentido.

Desde que empecé el proceso de desarrollo personal junto a Eduardo mi vida ha mejorado en todos los aspectos posibles. Su intervención en mi existencia es un punto de inflexión que recordaré siempre. Sus enseñanzas perdurarán y me acompañarán allá donde vaya. Sin duda alguna el viaje que inicié acompañado y guiado por Eduardo es una herramienta, una experiencia que toda persona tendría que poder añadir a su vida.

Muchas gracias Eduardo.
– Víctor. Edad 25

Conocí a Eduardo por mi madre, yo acababa de terminar una relación de dos años con la persona, que creía por entonces, era el amor de mi vida y mi media naranja.
Estaba completamente desolada, me encontraba perdida y sin rumbo, mi madre al no encontrar la manera de consolarme al cabo de un tiempo, me puso en contacto con Eduardo.
Comenzamos a tener sesiones semanales por Skype, pues yo vivo en Londres, así que eso facilitó mucho.
Después de que yo me desahogara, Eduardo me explicó por lo que estaba pasando y las fases del duelo por las que iba y debía pasar. Gracias a la información, lectura y ejercicios que Eduardo me propuso fui comprendiendo por lo que estaba pasando. Me ayudó a verlo de una manera más objetiva y a cuestionarme en sí, todas mis creencias adquiridas desde pequeña, entendiendo como influían en mis relaciones.
Por supuesto romper con todo ello me supuso un shock. Tuve que replantearme cosas que jamás habría hecho si no fuera por Eduardo, esto significó un nuevo despertar para mi.
Haber tenido su apoyo y dedicación ha sido de gran ayuda, acompañándome en el nuevo recorrido de mi autoconocimiento y la proyección de futuro.

Muchas gracias Eduardo.
– Irina. Edad 25

Durante el proceso realizado con Eduardo, para encontrar mi ideal de vida, he podido comprobar varios hechos.
Antes de comenzar, me encontraba desmotivada y perdida en muchos aspectos de mi vida. Llevaba así varios años, sin saber qué hacer ni cómo hacerlo.
Tras estos meses de trabajo con Eduardo, he podido llegar al foco de lo que me hace feliz, además de haber mejorado en otros ámbitos de mi vida. Por ejemplo; en mi relación de pareja, así como en mi vida en general.
Cuando se me ha presentado algún contratiempo, he aprendido que yo soy quien decido cómo me afecta aquello que me sucede, y eso es aplicable a todo, aunque haya veces que cueste más o menos darse cuenta.
He podido tomar conciencia a través de las lecturas y ejercicios que Eduardo me ha proporcionado, a través del deporte y un poco de autodisciplina y constancia que, cuando tú cambias, todo a tu alrededor cambia.
No digo que sea fácil, porque todo conlleva un esfuerzo, y en cuanto al trabajo con uno mismo, mucho más. Pero ahí es donde Eduardo juega un papel fundamental en su función de acompañamiento de la persona y consigue que todo sea más llevadero. Sólo hay que ser valiente, como dice él, y estar dispuesto a conocerse e intentar crecer y aprender para mejorar lo máximo posible.
Lo más importante para mí es la profesionalidad de Eduardo y su ayuda incondicional durante todo el proceso de acompañamiento, porque tanto en los días buenos como en los no tan buenos, él está ahí para seguir dándote ese impulso y ese ánimo tan necesario para levantarte y seguir adelante.
Sabe transmitir esa sabiduría a quién la necesite y esté abierto al aprendizaje del crecimiento personal. Además de ser una persona humilde, es líder de sí mismo, algo fundamental para poder ser libre y feliz.
Es por todo ello que le estoy inmensamente agradecida y recomiendo esta experiencia de la mano de Eduardo, a cualquier persona que esté dispuesta a ser valiente y empezar a liderar su vida para conseguir todo aquello que se proponga.
– Lydia. Edad 30

Estoy dándole vueltas a cómo empezar. Me parece mentira, ahora tengo que hacer un esfuerzo para describir como me sentía antes de hacer las sesiones con Eduardo. Recuerdo que habitualmente me sentía menos que los demás, me comparaba constantemente, me costaba decir que no por miedo a enfadar, me juzgaba y culpaba duramente, nunca opinaba, siempre anteponía el deseo de los demás al mío, en definitiva, mi autoestima era muy baja y mi estado de ánimo peor.
Yo conocía a Eduardo, y sabía de sus sesiones para ayudar a las personas, pero nunca imaginé recurrir a él para mis asuntos personales, cosa que hoy me alegro y agradezco sinceramente.
Todo surgió por casualidad, y en un momento de mi vida en la que estaba tocando fondo. Yo sólo sabía una cosa, quería y necesitaba cambiar, pero no sabía cómo hacerlo, ni por dónde empezar. Me faltaba algo, un impulso, y lo encontré en Eduardo. Lo primero que me ayudó a ver y comprender fue que el cambio era posible, que todo estaba dentro de mí y que yo era tan valiosa como cualquier persona. Descubrí que eran mis creencias antiguas las que no me dejaban ver quien soy en realidad.
Después de entender por qué me sentía sin valía, pude cambiar creencias, pensamientos, actitudes y conductas. Estos cambios requieren un esfuerzo, y a superarlo me ayudo mucho Eduardo. Con los ejercicios que me propuso, con sus charlas, sus palabras acertadas, explicaciones y sobre todo con su trato comprometido, profesional y a la vez cálido, fue sacando poco a poco la mujer que soy.
Tan sólo han pasado tres meses, y ahora me siento mucho mejor, mas fuerte, sé que sí soy capaz, en lo profesional, lo familiar y en lo sentimental. Todo para mi ha sido positivo y animo a contar con el apoyo de Eduardo, a cualquier persona que quiera mejorar en algún aspecto de su vida.

Muchas gracias por todo Eduardo.
– Marta. Edad 44

Mi nombre es Susana, y he de decir que en el primer trabajo, o primera etapa, realizada de desarrollo profesional con Eduardo ha sido muy satisfactoria. He confirmado hacia donde deseo y me interesa dirigir mi camino profesional, que aunque más o menos lo tenía claro, él me ha ayudado clarificar y determinar hacia donde quiero encaminar mi futuro. También me ha ayudado a prestar atención a muchas aptitudes que tenía dormidas y gracias a él las he despertado.
Actualmente sigo trabajando con él, estoy dando forma a mi proyecto profesional, y a la vez, entrenando cualidades y habilidades que necesito para realizar mi carrera profesional. Estoy muy agradecida de haberme cruzado en su camino, porque demuestra una Gran pasión con lo que hace y sin su ayuda no estaría en estos momentos tan feliz, sabiendo claramente hacia donde deseo ir, después de tantísimos años sin saber qué hacer con mi vida.
He de corregir el término trabajo, porque no lo es, es un acompañamiento que él te presta. Gracias Eduardo.
– Susana. Edad 41

Conocí hace años a Eduardo como cliente de mi agencia de seguros y poco a poco fue ya mas amigo que cliente. Sabía por él de su experiencia en el campo de ayudar a las personas y poco a poco le fui contando algunos problemas y preocupaciones que tenía en mi vida personal y profesional.

A partir de ahí comencé las sesiones con él y empecé a descubrir que algunas cosas no eran como yo las había aprendido de pequeño. Me habían surgido miedos, inseguridades, faltas de confianza que provocaban en mi un estado de preocupación e inquietud general.

Poco a poco, Eduardo me habló de ejemplos que él había vivido y me transmitió una serie de ayudas para el día a día que he ido incorporando poco a poco.

Los cambios a nivel personal han sido grandes debido a sus consejos y, aunque no es fácil al inicio, poco a poco te das cuenta de que son tres o cuatro cosas las que hay que cambiar para tener unos resultados muchísimo más grandes en tu vida.

Respecto a la relación de pareja, pude aprender y darme cuenta de aspectos en los que yo nunca había pensado y, que condicionaban erróneamente mi forma de pensar, interpretar y valorar muchos situaciones con mi pareja.
Este simple, pero gran aprendizaje ha supuesto una gran ayuda para mi y mi relación. Por decirlo así, ahora veo más y actúo mejor, además de valorar más y como se merece mi pareja.

También a nivel profesional me está ayudando mucho sobre todo en la parte de organización de la empresa y en aspectos a mejorar.

Creo que Eduardo tiene algo especial para transmitir a las personas y puede ayudar a mucha gente.» Muchas gracias Eduardo.
– Javier, Edad 36

Nunca imaginé que aquel día que quede con Eduardo en parte, me iba a cambiar la vida. Siempre he tenido inquietudes, pero nunca lo había hablado con nadie. Yo creía que solo me pasaba a mí, pensaba que era el único que tenía problemas, posteriormente y gracias a las sesiones descubrí que realmente el que se pone piedras es uno mismo. Recuerdo que Eduardo me invito a asistir a una conferencia, ese día fui consciente de la importancia del potencial humano que todos tenemos.

A partir de ese momento, organizamos unas sesiones de Mentoring. En ellas Eduardo fue compartiendo conmigo la información, las prácticas y los métodos que él y muchas otras personas habían seguido para superar situaciones incómodas e insatisfacciones personales como profesionales. En seguida gracias a su cercanía puede, literalmente abrir mi corazón, yo era una persona reservada, y nunca me fue fácil compartir mis sentimientos y preocupaciones.

Aprendí que todos tenemos miedos, pero los miedos no hay que guardarlos en un cajón, hay que mirarlos de frente. Las sesiones eran intensas, a la vez que necesarias, muchas veces te tocaban la “fibra”, pero sentía que cada vez me quitaba una piedra de encima.

Cuando realmente fui consciente del beneficio que estas sesiones me estaban aportando fue, cuando mucha gente cercana a mí empezó a comentarme que había cambiado mi sonrisa, ahora mi presencia transmitía una luz diferente. Si alguien lee mis palabras, y tiene ganas o está interesado en progresar o superar algún aspecto de su vida, le recomiendo contactar con Eduardo, su cercanía y apoyo serán el impulso y la orientación que a veces uno necesita para avanzar.

Muchas gracias Eduardo.
– Alberto, Edad 26

Por comodidad, por miedo, por dejadez… había ido aparcando varios asuntos de mi vida sin resolver, pero seguían ahí y no conseguía tener la mente tranquila.
Sabía que tenía que ponerme con ellos y resolverlos, pero con sólo pensar en ello me agobiaba.
Un día cansada de ello se lo comenté a Eduardo y él se ofreció a ayudarme.

Lo primero que aprendí con él fue esencial, pude abrir mi mente, esto me hizo ver con claridad las soluciones que yo antes nunca vi.
Una vez decidimos que solución entre todas era la mejor para mi, comenzamos a llevar a cavo los pasos para lograrlo y finalmente lo logré.

Me ayudó con todo, incluso transmitiéndome la confianza, el ánimo y el aliento que a veces necesitamos para seguir a delante. Destacaría como me hizo sentir durante todo el tiempo, me sentí orientada, segura y sobre todo, me sentí acompañada.

Como él me dice, – lo has conseguido tú Maribel – es cierto, pero también sé que su colaboración ha sido fundamental.

Animo y recomiendo a contactar con Eduardo, a cualquier persona que dese afrontar algún asunto u objetivo que se le resista.

Muchas gracias Eduardo por estar siempre ahí.
– Maribel, Edad 47

Qué es lo que me llevó hasta Eduardo?. La insatisfacción, la búsqueda de otro camino, otras formas de ver mi realidad. Cansada de teorías y filosofías necesitaba una nueva visión de mis conflictos basados en algo hasta ese momento desconocido para mí, las creencias limitantes adquiridas en mi niñez que habían derivado en una falta total de confianza en mí misma y en mi valía como persona, me sentía invisible y me comparaba constantemente con los demás. Esta falta de confianza y baja autoestima provocaba una serie de pensamientos negativos, repetitivos y automáticos que tuve que aprender a reconocer a través de las lecturas que me recomendó y a pararlos con sencillos ejercicios prácticos.

Porqué Eduardo? Porque transmite cercanía, empatía e implicación. No sólo está para ayudar, sino que te AYUDA si tú quieres y así lo decides. Te ayuda a encontrar una salida, te ayuda a encontrar las respuestas a tus preguntas, te ayuda a ver lo que tú no ves. Percibo su emoción cuando trabaja y cuando se implica en tu causa. Y por encima de todo, ver que es una persona como tú, como nosotros, como todos, con sus luces y sus sombras, que reconoce que la primera que aprende es ella misma a través de la ayuda que ofrece. Una persona hecha a sí misma, trabajada y desarrollada que aplica lo que ha aprendido a través de su experiencia para servir de ayuda a los demás.

Gracias Eduardo.
– Maite

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